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CONSEJOS FÖRCH

Diez malos hábitos que arruinarán tu coche

28/04/2016

Cuida tu coche

Todas las cosas  duran más si las cuidas y las tratas bien. Y los coches no son la excepción que confirma la regla, ni mucho menos. Puede que tener el coche descuidado, o no prestar atención a cómo funcionan determinados componentes pueda parecer un asunto trivial, pero en absoluto lo es. Algo que parece inofensivo puede convertirse, con el paso del tiempo, en un verdadero problema.

Muchos de estos hábitos pueden llegar a afectar a sistemas y, a la larga, poner en peligro tu propia seguridad. Conocerlos es el primer paso para saber cómo corregirlos. Así que ya sabes, lee y deja de hacer estos diez hábitos nocivos si quieres que tu coche te dure más:

RETRASAR EL MANTENIMIENTO

Puede que duela gastar dinero en el taller, pero el mantenimiento de tu coche es vital para su longevidad. El mantenimiento regular incluye el cambio de aceite y los filtros, así como los líquidos. Cada fabricante del vehículo especifica una rutina de mantenimiento diferente, que puedes encontrar en el manual del propietario.

Conducir con neumáticos gastados o con mala presión, los neumáticos Forman parte del triángulo de seguridad del coche y son claves ya que es el único punto del coche que tiene contacto directo con el suelo. Por eso no debes arriesgarte a circular con neumáticos gastados

NO HACER CASO A LAS LUCES DE ADVERTENCIA DEL TABLERO

Cuando un indicador se enciende en el tablero de instrumentos, es importante abordar el problema de inmediato. Si no sabes lo que significa la luz, compruebe el manual del propietario o llama a tu mecánico. Algunas luces de advertencia del salpicadero pueden alertarle a algunos problemas muy graves, como una fuga de refrigerante, que pueden hacer que el motor se sobre caliente. Una reparación preventiva a menudo evita que el problema vaya a mayores.

PASAR DE LIMPIAR EL COCHE

Sin el cuidado y la atención apropiados, incluso la mejor pintura se volverá pálida y descolorida por la acción de contaminantes industriales y del tráfico o la lluvia ácida.

Hay situaciones en los que una limpieza es más importante, como cuando se circula por carreteras nevadas en las que hayan utilizado sal para evitar placas de hielo. Y en verano, es clave proteger el coche del sol de forma adecuada.

REALIZAR UNA CONDUCCIÓN AGRESIVA

Dar acelerones no ayuda a ganar tiempo y tiene efectos negativos sobre tu coche. Se consume más, se calienta en exceso el motor y los neumáticos se desgastan. Este tipo de conducción no acabará con tu coche inmediatamente, pero hará que el motor, la transmisión y el sistema de frenos se deterioren mucho más rápidamente de lo previsto.

CONDUCIR DEMASIADO TRANQUILO

Por ejemplo, subir un puerto a bajas revoluciones en quinta o sexta puede resultar más perjudicial para el motor que el exceso de revoluciones. EL motivo es que la mecánica trabaja sin vueltas suficientes para llegar a su par máximo, donde se da la mejor relación consumo-potencia.

ARRANCAR EL COCHE COMO SI NO HUBIERA MAÑANA

Cuando arrancas el coche por las mañanas, sobre todo en invierno, calentar el motor con fuertes acelerones es una mala idea. El aceite y los componentes aún no han alcanzado la temperatura ideal… y al estar menos protegidos acelerarán el desgaste en el motor del vehículo.

ABUSAR DEL EMBRAGUE Y APOYARSE EN LA PALANCA DEL CAMBIO

El embrague es uno de los elementos más castigados del automóvil. Como funciona por fricción, sufre desgaste cada vez que se pisa. Por eso no hay que apoyar el pies en él sin necesidad (se produce un sobre esfuerzo que afecta al disco y a todas las piezas que actúan sobre él).

Otra mala costumbre es utilizar la palanca de cambios como apoya brazos. Sin saberlo, estás presionando los mecanismos internos del cambio, lo que desgasta y provoca holguras en sincronizadores, rodamientos…

UTILIZAR LOS FRENOS DEMASIADO… O NO HACERLO

Pisar el pedal del freno demasiado tiempo puede acelerar el desgaste de los discos y pastillas, deformar los discos, que se creen vibraciones en el volante al frenar y deteriorar el líquido de frenos, haciendo que el sistema de frenos sea menos resistencia a la fatiga.

El no frenar en los badenes o resaltos puede provocar daños en las llantas, o provocar problemas en los puntos de anclaje de la suspensión.

MOVER LA DIRECCIÓN CON EL COCHE PARADO

Evita manipular la dirección con el coche parado. Piensa en que, como poco, sobre neumáticos, ruedas y suspensión hay una tonelada de peso… las gomas pueden deformarse y las suspensiones desequilibrarse, con rodamientos dañados. Además, puedes desgastar la cremallera de la dirección, con lo que la conducción sufrirá holguras.

CONDUCIR CON EL COCHE EN RESERVA

Sí, tu coche es capaz de moverse con menos de cinco litros de combustible en el depósito, pero no le gusta nada a la bomba de combustible. Este elemento (en automóviles con inyección electrónica) está sumergido en el tanque, por lo que debe habar combustible suficiente para garantizar la lubricación y el enfriamiento de la bomba.

 

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