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CONSEJOS FÖRCH

Cómo elegir la mejor silla infantil para el coche

09/02/2017

Consejos Silla Infantil Coche

No sólo hay que llevar a los niños bien sentados en el coche. Elegir la silla adecuada también es importante. Pero, ¿qué debemos saber para no equivocarnos?

La mayoría de las dudas que se les plantean a los padres a la hora de llevar a sus hijos en el coche llega en el momento de la elección de la silla infantil, algo a lo que ha ayudado mucho en estos últimos quince años las pruebas de choque realizadas por los clubes automovilísticos europeos, entre ellos el RACE  y el ICRT (International Consumer Research & Testing).

A lo largo de estos últimos años, las cifras de siniestralidad también se han visto reducidas desde los 159 niños que fallecían al año entonces a los 25 de 2015 -de los que 13 son pasajeros-. Mejoras en los productos (algunas motivadas por cambios en la legislación y/o por resultados de las pruebas de choque) y también en la información y la formación de los padres en esta década y media, aunque todavía son muchas las dudas que se plantean a la hora de elegir la mejor silla para el coche.

Antes de adquirir una silla infantil, los padres deben informarse sobre toda la oferta existente en el mercado. Incluso se recomienda llevar el vehículo y al niño a la tienda para poder probar los modelos antes de efectuar la compra. Ten en cuenta que no todas las sillas encajan en todos los vehículos. Por ejemplo, los modelos con homologación semiuniversal (como las que tienen pata de apoyo), no pueden montarse en todos los coches. Cada modelo debe llevar una lista de vehículos compatibles, sólo habrá que comprobarlo.

Una vez adquirida la silla, hay que familiarizarse con su manejo. Es muy importante colocarla correctamente para que, en caso de accidente, pueda proteger al niño de manera óptima. Además, hay que asegurarse de que los cinturones estén bien tirantes para garantizar que el niño esté perfectamente sujeto durante el frenado.

 

LOS REQUISITOS QUE DEBE DE TENER UNA BUENA SILLA INFANTIL:

Seguridad. Una buena silla infantil debe proteger al niño, por eso en las pruebas llevadas a cabo por el estudio del RACE están sometidas a fuertes colisiones frontales que siguen el protocolo de Euro NCAP en cuanto a nivel de gravedad del accidente. Además, el riesgo de lesiones en caso de impactos laterales debe de ser reducido. La clave está en una buena carcasa, que absorbe la energía del impacto y retiene al niño.

Manejo. Junto a la seguridad, el fácil manejo es, sin duda, un criterio muy importante a la hora de evaluar los Sistemas de Retención infantil (SRI). Varios estudios han demostrado que se suelen cometer errores cuando se utilizan estos sistemas y solo una silla bien instalada puede proteger. Por ello, debe ser intuitiva y sencilla de utilizar, con un número de pasos muy reducido.

Ergonomía. En una buena silla infantil el niño debe estar sentado de forma cómoda y relajada, y debe disponer de suficiente espacio sea cual sea su altura y su tamaño. El cinturón y los laterales de la silla solo pueden proteger adecuadamente al niño si este está sentado de forma correcta.

Sustancias contaminantes. Existen algunas leyes, normas y reglamentos sobre el uso de sustancias tóxicas en juguetes y materiales textiles. Una buena silla debe cumplir dichas disposiciones legales.

 

LOS  ERRORES  MÁS  PELIGROSOS A LA HORA DE ELEGIR UNA SILLA INFANTIL:

Sillas infantiles no homologadas. En el informe sobre seguridad infantil en el automóvil desarrollado por la Fundación MAPFRE, donde se analizan, a través de pruebas de choque, los errores más peligrosos que los padres cometen cuando viajan con sus hijos, encontramos que el uso de SRI no homologados pueden provocar lesiones muy graves en los niños. Los resultados registrados por los maniquíes indican que en caso de accidente es fácil que se rompan los arneses y la estructura. Además, tanto el desplazamiento de la cabeza como la aceleración del tórax superan los límites de la norma europea R44.04.

Sillas infantiles envejecidas. Por otra parte, el estudio de la Fundación MAPFRE sobre seguridad vial hace hincapié en el peligro de usar sistemas no homologados o envejecidos por un exceso de uso. Los SRI dañados no protegen de la misma manera, pudiéndose romper debido a la desaceleración sufrida en un accidente.

Cinturones con holgura. Las pruebas de impacto también han demostrado que permitir que los más pequeños viajen con holguras en el cinturón de seguridad y en el arnés provoca daños considerables en la cabeza y el tórax, ya que anulan sus efectos de protección. Cuanto antes se empiece a frenar el cuerpo, menos posibilidades habrá de que pueda estrellarse contra los asientos delanteros. La ropa muy gruesa, como abrigos, también añaden al cinturón unos centímetros de holgura que podrían resultar muy peligrosos en caso de accidente.

Viajar sin silla infantil. Aunque los padres son totalmente conscientes de la necesidad de utilizar las sillitas, cuando se superan los 135 centímetros establecidos por ley se produce una relajación que puede resultar letal para el menor. En la simulación realizada con un maniquí de un niño mayor sentado en la parte trasera sin silla ni asiento elevador, el cinturón presiona la zona del cuello lo que puede provocar lesiones graves. También el maniquí sufre un deslizamiento hacia delante lo que hace que el cinturón presione su abdomen pudiendo provocar una situación de "efecto submarino".

 

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